Pizzi, se va, pero Vidal se queda

Tras quedar eliminada del Mundial de Rusia, los chilenos se preguntan desolados si será también el comienzo del fin de la llamada “generación dorada” de futbolistas que por una década los había acostumbrado a celebrar.

El primero en anunciar que no seguirá al frente de la selección fue su técnico, el argentino Juan Antonio Pizzi, a quien la hinchada y los medios locales culpan de la debacle. “Soy el máximo responsable y mi ciclo termina acá”, sentenció el timonel tras el fracaso. Se dice que Manuel Pellegrini, quien entrena en China, podría ser su reemplazo.

El retiro de algunos referentes es otra posibilidad concreta. El portero y capitán, Claudio Bravo, dijo que se iba a tomar un tiempo “para reflexionar” sobre su continuidad en el combinado nacional.

En cambio, el volante Arturo Vidal, una de los emblemas de Chile y quien no estuvo ante Brasil por una suspensión, ratificó su continuidad en el equipo después de haber anunciado hace un mes que éstos podrían ser sus últimos partidos.

“ Chile es un equipo de guerreros, me siento orgulloso de pertenecer a este grupo. Y no lo voy a abandonar. Vamos juntos hasta el final. Cada vez que me llamen estaré a disposición de mi Selección. Nuestra Selección”, escribió Vidal en un comunicado.

Los llama “borrachos”

La esposa de Claudio Bravo, Carla Pardo, puso el dedo en la llaga al término del encuentro al denunciar en redes sociales que mientras la mayoría del plantel se sacrificaba “otros se iban de fiesta y no entrenaban de la borrachera”.

“Lo único que tengo claro es que cada uno se ponga el sombrero”, dijo por su parte el arquero sobre los dichos de su mujer.