Algunos consejos a considerar

1. Identifica qué te pone nervioso:

Puede ser que tu jefe te hable de cierta manera o te pida algunas tareas específicas, que tus colegas no se pongan de acuerdo con un trabajo o que el tráfico sea cada vez más caótico en la ciudad donde vives. Una vez que reconozcas cuáles son las cosas que te “ponen los nervios de punta” te será más fácil manejarlos.

2. Respira:

Quizás no te hayas dado cuenta pero cuando estás demasiado estresado la respiración se vuelve más superficial, entrecortada y difícil. Si en ese momento cierras los ojos e inhalas profundamente varias veces podrás controlar tus emociones.

3. Deja de lado todas las presiones:

En ocasiones los nervios aparecen cuando te exiges mucho. Esperas que todo salga perfecto y eso te quita el sueño y la tranquilidad. No aceptas el fracaso ni los errores y quizá por eso no te permites tranquilizarte.

4. No te preocupes por lo que no puedes manejar: Que llueva el día de tu boda, que haya un accidente en la carretera o que tu colega se enferme antes de una reunión importante son hechos fortuitos y debes aprender a hacerles frente de la mejor manera.

5. Toma contacto con la naturaleza:

Sentarse en un parque, ir al campo y oír el canto de las aves, caminar por la orilla del mar son todas actividades más que recomendadas para controlar los nervios.