Ante todo, informarse al respecto y apoyarse como familia

La familia necesita formarse y buscar información sobre los trastornos del espectro autista.

En particular, necesita la información exacta de los problemas que afectan al integrante de la familia.

La búsqueda de terapias y soluciones puede ser extenuante. Cada vez más hay más estándares para el tratamiento del autismo, así como opciones experimentales y alternativas que ofrecen mejorías. Sin embargo, no hay que perder de vista que no existe ninguna cura milagrosa.

La familia debe adaptarse a ese niño con sus necesidades y complejas particularidades. Eso ocurre a diario con todas las familias solo que, cuando alguien tiene autismo, habrá muchos días en los que haya que reconocer la dura realidad del trastorno.