Bebidas azucaradas

No es sorpresa para nadie que los refrescos embotellados son productos que casi no tienen ningún aporte nutricional, pero sí grandes cantidades de azúcar, por lo que su consumo constante podrían afectar la salud de los niños.

Lo preocupante de la ingesta de estos productos es su relación con enfermedades como la obesidad, diabetes, hipertensión entre otras, tanto en niños como en adultos.

¿Por qué es malo darle a los niños bebidas azucaradas?

La principal razón es el alto contenido de azúcar que esas bebidas contienen.

Según la Alianza por la Salud Alimentaria en México, un botella de 600 ml de Coca Cola contiene el equivalente a 12 cucharadas de azúcar, o lo que es igual, 60 gramos de ésta. Es obvio que un niño no necesita esa cantidad de azúcar y un adulto tampoco.

¿Qué pasa si un niño consume más azúcar de la necesaria?

Favorece y acelera la aparición de sobrepeso y obesidad infantil, que a la vez es un grave factor de riesgo para desarrollar otras enfermedades relacionadas como diabetes (provocada por altas concentraciones de glucosa en la sangre), enfermedades cardiovasculares, hipertensión y triglicéridos altos.

Además consumir más de 500 ml. de bebidas azucaradas por día, puede tener un efecto de desplazamiento de otros alimentos ocasionando un desequilibrio en la dieta, afectando la calidad de la alimentación y por lo tanto el estado de nutrición del niño.

No debemos olvidar que favorece la aparición de caries, pues los azúcares que contienen se degradan fácilmente y se convierten en compuestos que aumentan la acidez de la cavidad bucal volviéndola más propensa a que se formen.

También se ha asociado el comportamiento agresivo destructivo del niño con el consumo de azúcares. Existen evidencias de que en niños hiperactivos al disminuir el consumo de estos elementos en un 50 por ciento (eliminando colorantes, saborizantes artificiales y cafeína) mejora su comportamiento hasta en el 42 por ciento de los casos.

Los niños que consumen con regularidad bebidas gaseosas tendrán una ingesta de calcio por debajo de lo ideal, lo que contribuirá a padecer de osteoporosis. La ingesta menor de calcio debido al consumo de bebidas carbonatadas se asocia a mayor cantidad de fracturas óseas entre los niños y adolescentes.

Los refrescos carbonatados contienen cantidades muy importantes de cafeína, más que el café o el té, lo que puede provocar problemas de sueño en el pequeño.

¿Qué cantidad de azúcar es la recomendable para los niños?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de azúcar recomendado para un niño en edad preescolar con una dieta media de 1.500 calorías sería de 37 gramos, lo que equivale a 7 cucharaditas o terrones de azúcar al día.

¿Qué le damos de beber?

No es conveniente prohibirle los refrescos a los niños, ya que no podemos apartarlos de ellos para siempre, además de que si los prohibimos más desearán consumirlos.

Lo que sí podemos hacer es limitar su consumo en fiestas de cumpleaños o eventos especiales. Para el día a día podemos brindarles ricas y saludables alternativas.

La primera alternativa es el agua, y si los acostumbramos desde pequeños a tomarla, con el tiempo ellos mismos podrían preferir este líquido para hidratarse.

Si el niño no quiere consumir el agua y es muy difícil hacer que la beba porque no tiene sabor, entonces optemos por darle jugos naturales caseros y sin azúcar agregada. Recuerda que los jugos naturalmente ya contienen una alta proporción de azúcar.

También puedes darle agua gasificada, bebidas con infusiones, hielo y alguna rodaja de naranja o limón y batidos de frutas y verduras.

Los padres son los modelos a seguir de los niños ¿Tú que ejemplo le quieres dar?

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