Belleza

El milagro de la vida trae consigo muchas alegrías, pero también numerosos cambios hormonales que van transformando el cuerpo. La falta de sueño, la retención de líquidos o la aparición de estrías y varices son algunas de las principales inquietudes de las futuras mamás respecto a su imagen durante el embarazo.

Prevenir es el mejor remedio para mantener la belleza no solo durante el embarazo, sino también después del parto. A continuación, algunos tips para que tu físico no se resienta durante el embararazo:

1. Aparición de estrías. El rápido aumento de peso y la sequedad de la piel sumado a los factores hormonales no se lo ponen nada fácil a la piel, la cual se resiente y en la mayoría de mujeres se traduce en la aparición de estrías. En este caso, más vale prevenir que curar. Lo mejor es hidratar desde el primer momento el cuerpo, haciendo especial hincapié en aquellas zonas más conflictivas, aplicando el producto en movimientos circulares para que su penetración sea más efectiva.

2. Cloasma y manchas en la piel. El exceso de melanina que se produce durante estos meses pueden provocar en el rostro unas manchas conocidas como cloasma.

Para evitar la aparición de manchas en la piel la protección solar debe ser total. La protección frente a los rayos UVA y UVB no debe ejercerse de forma exclusiva durante verano, sino que debe ser continúa ya que el sol es peligroso los 365 días del año.

3. Retención de líquidos. Pesadez en las piernas, cansancio e hinchazón en tobillos son los principales signos de la retención. Para aliviar estas molestias se recomienda el drenaje linfático manual, mediante el cual el sistema linfático se activa y limpia el organismo de toxinas a través de suaves masajes.

Esta técnica finalmente supone un respiro para las futuras mamás que se sienten agotadas y que sufren molestias a lo largo del día en piernas y tobillos.

4. Cuidado extremo en la alimentación. El jamón, la cafeína o el pescado crudo son algunos de los grandes prohibidos durante el embarazo, pero no los únicos. Las ensaladas deben estar bien lavadas, el pescado debe tener poco mercurio y no pueden faltar alimentos ricos en calcio durante estos meses, con el objetivo de cuidar el posible deterioro de los dientes.

A lo largo de los 9 meses de embarazo la ingesta de fruta debe ser diaria, al igual que el consumo de hortalizas, verduras y cereales.