Beneficios

Según John Bowring, “Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado”. Para lograr una familia feliz, sería conveniente pasar más tiempo en casa. ¿Y el trabajo? Bueno, es un excelente momento para que pongas en orden tus prioridades y te des cuenta de que quizás tus hijos quieren un progenitor más presente y no tener un buen regalo en Navidad.

El tiempo de mayor calidad que puedes disfrutar es el que pasas con tus seres queridos. No importa cuánto tengas que trabajar, ni las cuentas que debas pagar.

Sí, claro que es preciso no tener deudas pero, ¿y lo que le debes a tus hijos, a tu pareja, a tus padres, a tus amigos? Eso no se cuenta en monedas ni billetes, sino en horas; algo mucho más valioso, sin duda.

Muchas personas únicamente pasan tiempo con sus familias durante las vacaciones o los fines de semana (y ni siquiera). Así es muy difícil crear un buen vínculo, enseñar y aprender, demostrar amor, tener experiencias juntos, contar anécdotas pasadas, etc.

No es preciso gastar demasiado dinero. Hay muchas actividades que son gratuitas y traen muchos beneficios en el corto, mediano y largo plazo.

Desde ir al parque con los niños a dar un paseo de la mano con tu pareja, pasando por compartir un café con tus amigos o un almuerzo con tus padres un día a la semana.

La mayoría de los adultos activos trabajan más de 40 horas semanales y no tienen suficiente tiempo para estar con sus seres queridos. Se van de la casa muy temprano, cuando los niños aún duermen y regresan cuando ellos ya están acostados.

No saben mucho de sus hijos. No conocen sus gustos, no les enseñan cosas básicas como andar en bicicleta, no están presentes en los eventos del colegio, llegan tarde a los cumpleaños, etc.

Perteneces entonces al 90% de los adultos que siguen “atados” a sus puestos porque el dinero gobierna, el sistema no les permite salirse o bien creen que de la única manera que se expresa el amor es con regalos.

Hay estudios que indican que en las familias que comparten la mesa para comer (cenar en su mayoría), hay menos casos de adicciones a las drogas o al alcohol, mejores calificaciones en la escuela, menos embarazos juveniles no planificados y menos casos de depresión o mal comportamiento.