Cafeína

Los trastornos inducidos por cafeína a menudo no se reconocen como tal, ya que se trata de una droga socialmente aceptada y de gran consumo que está bien integrada en nuestras costumbres y rutinas.

Muchas personas dependen de la cafeína hasta el punto de que llegan a sufrir síndrome de abstinencia y no son capaces de reducir su consumo, aunque tengan otra condición que pueda ser afectada por la sustancia como puede ser el embarazo, una enfermedad del corazón o un trastorno de coagulación.

Por otra parte, se han llevado a cabo estudios que muestran que la cafeína es la droga de mayor consumo en el mundo. Además, se encuentra en una gran variedad de productos, desde el café, té y bebidas gaseosas, hasta analgésicos, chocolate y ahora en toda una serie de productos alimenticios y bebidas energéticas.

A pesar de estar de ser tan consumida, los profesionales de la salud han tardado en caracterizar el consumo de cafeína como problemático y reconocer que algunos casos pueden requerir tratamiento.

Los trastornos inducidos por cafeína se producen, en el mayor de los casos, cuando la ingesta supera los 5g. Hay que tener en cuenta que una taza de café de 150 ml contiene de 64 a 124 mg en función de su pureza. Entre los transtornos reconocidos se encuentran:

—Intoxicación.

—Trastorno de ansiedad.

—Trastorno del sueño inducido por la cafeína.

—Dependencia y síndrome de abstinencia.