Clasificación de los soplos

La clasificación más utilizada fue introducida por Levine en el año 1933. Este profesional se basó en la intensidad, término explicado anteriormente, para poder clasificar esta alteración cardíaca.

Según Levine, existen 6 grados de soplos cardíacos según sean más o menos intensos:

—Grado 1: se trata de los soplos suaves, difíciles de oír. Para poder escucharlos se requiere auscultar varios ciclos cardíacos del paciente.

—Grado 2: estos son soplos suaves, fáciles de auscultar.

—Grado 3: son moderados, no acompañados de frémito, es decir, de vibraciones palpables en la pared torácica procedentes del paso de la sangre.

—Grado 4: son soplos intensos que sí van acompañados por frémito.

—Grado 5: se trata de soplos muy intensos. Se pueden escuchar solamente con el contacto del borde del estetoscopio sobre el tórax.

—Grado 6: son soplos tan intensos que pueden oírse sin ni siquiera apoyar el fonendo sobre la pared torácica.

A parte de la clasificación según el grado de intensidad, también se pueden agrupar basándose en las otras características que presentan los soplos cardíacos.

Si tenemos en cuenta la duración del mismo, lo clasificaremos en diastólico o sistólico.

Tratamiento

Normalmente los soplos cardíacos son inocuos, por ello, no suelen necesitar tratamiento.