¿Cómo actuar ante una crisis?

Es importante recalcar que si ves un niño con una crisis epiléptica, lo fundamental es mantener la calma, pues se recuperará por completo en poco tiempo. Hay que evitar que se golpee o se caiga de una altura, apartar objetos con los que se pueda golpear, aflojarla ropa. También hay que tumbarlo sobre un costado si presenta una convulsión generalizada. A pesar de la creencia generalizada, no se debe forzar la apertura de la boca o introducir objetos en ella (como, por ejemplo, una cuchara) pues puedes causar lesiones en los dientes o en la articulación mandibular. También es importante recordar que los niños con epilepsia deben intentar llevar una vida normal, sobre todo si están bien controlados con el tratamiento adecuado.

En el caso de que tengan crisis desencadenadas por estímulos específi cos, como la luz intermitente,los juegos de ordenador, algunos patrones visuales, estos deben ser evitados.

Una crisis epiléptica es una manifestación paroxística que aparece en una persona, de forma brusca e inesperada, y finaliza habitualmente de forma rápida. Hay dos tipos de crisis, las generalizadas, en las que la descarga afecta a toda la superficie del cerebro y las focales en las que comienza en una zona concreta del mismo. Dentro de las generalizadas estarían por un lado las crisis denominadas “gran mal” o convulsivas tónico-clónicas generalizadas, y por otro el “petit mal” o crisis de ausencia.