¿Cómo hacerle frente?

La clave para controlar la rebeldía infantil reside en el control que tengas de las propias emociones. Estas son las que provocan los malos comportamientos o los episodios de desobediencia de los niños.

Se dice fácil, pero ciertamente no es tan sencillo lograrlo.

Sin embargo, el autocontrol de los padres demuestra a los niños rebeldes que sus problemas son su propia responsabilidad y que están lejos de tener controlada la situación.

Las siguientes recomendaciones pueden ser efectivas para sobrellevar los episodios de rebeldía infantil.

1. Establece reglas claras y apropiadas a la edad. Debes evitar que se incumplan las normas, ya que eso da mensajes confusos al niño.

2. No permitas que te grite ni que te falte al respeto, ni cedas a su petición por mucho que grite. Háblale en un tono de voz firme pero sin alzar la voz.

3. Plantea distintas posibilidades sobre lo que quieres que haga, pero cumpliendo con tus condiciones. Eso le permite decidir, reafirmarse y ser responsable.

4. Refuerza las conductas positivas cada vez que ocurran, con refuerzo positivo, es decir, elogios, besos y caricias.

5. Reafírmale tu amor. Explícale que te molesta la acción que ha realizado, pero nunca le digas que lo has dejado de querer. Eso ni de juego.

6. Evita entrar en una lucha directa con tus hijos.