Constante

En el hogar hay una amplia variedad de objetos que, aunque no siempre lo notas, van acumulando polvo, bacterias y otras partículas que pueden ser perjudiciales. Si bien ejecutas algunas tareas de limpieza todos los días, a veces pasas por alto que ciertos elementos requieren una atención especial porque se infectan con mucha más facilidad.

Lo más preocupante es que muchas veces los usas a diario, ignorando que pueden contener microorganismos que producen infecciones o reacciones indeseadas.

Por esta razón, a continuación encontrarás los principales y algunos tips ecológicos para que puedas desinfectarlos sin usar químicos.

—Paños de la cocina: Los paños de la cocina son elementos que se deben limpiar todos los días, no por estética, sino por cuestiones de salud. Estos elementos hacen contacto con residuos de alimentos y superficies que, a menudo, son focos de virus y bacterias.

—Lavabo de la cocina: Su contacto con residuos de comida, restos de jabón y otros productos hacen que tenga el ambiente ideal para la proliferación de bacterias. Por esto, si deseas evitar que tus platos o alimentos se contaminen posteriormente, asegúrate de desinfectarlo después de cada uso.

—Esponjas de cocina y del baño: Aunque son objetos que utilizas para la limpieza, ambos acumulan residuos que pueden crear un ambiente propicio para el crecimiento de microorganismos patógenos.

—Tablas para picar:Para dejar las tablas libres de bacterias no basta con rociarles agua y jabón. Aunque esta forma de limpieza le retira los restos de comida y olores, es importante desinfectarla a fondo con productos antibacterianos.

—Los azulejos de la regadera:Es común notar unas manchas oscuras en los azulejos de la ducha. Estas se originan por el crecimiento de las bacterias y moho que consiguen un ambiente perfecto en su superficie. Su limpieza diaria evita este problema y, además, remueve los restos de cal que deja el agua a su paso.

—Brochas de maquillaje: La mayoría de mujeres suele limpiar sus brochas de maquillaje esporádicamente. El problema es que, aunque no se nota, estas acumulan células muertas, bacterias e impurezas que afectan la salud de la piel.

Es muy importante desinfectarlas todos los días, sobre todo en caso de tener piel sensible o con acné.