Dile ¡no! a la gula

La gula se considera como uno de los siete pecados capitales
La gula se considera como uno de los siete pecados capitales
La gula se considera como uno de los siete pecados capitales

Se conoce como gula ese mecanismo humano caracterizado por el apetito desmedido en el comer y beber sin tener un límite. Dentro de las normas de la religión cristiana, es aquella persona que se deja llevar por sus ansias de comer y beber más de lo que su cuerpo necesita y es un pecado capital.

La forma en la que se materializa esta inestabilidad es dando rienda suelta a los impulsos más fuertes del cuerpo; en cada persona los deseos de la carne varían, de acuerdo a sus tendencias.

En el caso de las personas que son dominadas por la gula, suele haber una gran ansiedad que se manifiesta por un desorden en el deseo prioritario para ellos: el comer.

También se dice que alguien es dominado por la gula cuando come algo que sabe que le generará problemas de salud.

El deseo por obtener placer es más fuerte que su propia conciencia sobre el trastorno que le ocasionará su accionar, y no puede resistir el impulso. A su vez, una persona que no es capaz de disfrutar de los alimentos, sino que se concentra en comer cuanto pueda durante la comida, también incurre en este pecado capital.

La gula, según investigadores, es un nuevo trastorno en varios jóvenes
La gula, según investigadores, es un nuevo trastorno en varios jóvenes

Nuevo desorden alimenticio

La gula es el desorden alimenticio más nuevo clínicamente reconocido. Esta identidad se identifica principalmente por episodios repetidos de gula incontrolada, que usualmente no termina hasta que la persona esté completamente llena.

Sin embargo, a diferencia de la anorexia y la bulimia, esta enfermedad no está asociada con comportamientos inapropiados tales como provocarse vómitos o hacer ejercicios excesivos para el cuerpo se deshaga del exceso de comida y grasas.

Usualmente la enfermedad comienza tarde en la adolescencia o temprano en los 20 años, frecuentemente luego de haber perdido mucho peso.

Algunos investigadores creen que la gula es el desorden alimenticio más común, afectando 15% hasta 50% de los participantes en programas de control de peso.

Las mujeres son más propensas a esta enfermedad, que los hombres.

Es por eso que no deben comer sin dar un gracias y saber mediste.

Evitar la singularidad en la calidad o cantidad de la comida tomada, especialmente si uno vive en una comunidad.

Mortificarse positiva mente en el uso de la comida. Esto se puede hacer de muchas maneras sin atraer atención: por ejemplo, renunciando a ciertas satisfacciones lícitas en la comida; absteniéndose de lo sabroso y dejar el alcohol.

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