Disciplina

De acuerdo con el portal serPadres, la palabra disciplina está muy desprestigiada. Cuando la escuchan casi todos se imaginan a una madre o padre con maneras militares, dando órdenes severas, gritando, castigando y golpeando.

Últimamente, en lugar de disciplina se usa el término “límites” que parece más amable y menos violento, pero disciplinar a alguien es enseñarle, instruirle, mostrarle el camino. Ayudarle a respetar el orden de la comunidad en la que está. Es lograr que aprenda a controlarse a sí mismo y a seguir normas que sean buenas para él y para las personas con las que convive a diario.

La disciplina es importantísima porque los ayuda a manejarse en la vida, a conseguir sus objetivos, a convivir, a esforzarse y a superar sus propios límites y obstáculos.

Pero, ¿es posible disciplinar a alguien sin usar gritos, castigos ni amenazas? ¡Por supuesto! No solo es posible sino que es la única manera de que el niño sea disciplinado de verdad, es decir, que haga las cosas bien por deseo propio, y no por temor al castigo de los padres.

Es la única manera de que interiorice normas que son buenas para él.