Ejemplos de infecciones

Cada intoxicación alimentaria tiene sus particularidades en función del microorganismo que las produce. Por ejemplo, la infección por Vibrio cholerae se contrae por agua no tratada. La bacteria invade la mucosa del intestino y produce una toxina, la toxina colérica. Como consecuencia se produce el cólera, que desencadena una profunda deshidratación por exceso de excreción de agua y electrolitos.

Por otro lado, Salmonella, se encuentra en productos como carnes, huevos, leche y aves. Invade también la mucosa del intestino, apareciendo así la salmonelosis. Su cuadro clínico incluye a veces, además de otros síntomas de intoxicación alimentaria, erupción cutánea.

El famoso anisakis, a diferencia de las anteriores, que son bacterias, se trata de un parásito (un gusano concretamente). El anisakis se encuentra generalmente en peces y otros animales marinos sin congelar o cocinar de manera adecuada. Puede generar un intenso dolor abdominal y vómitos, o reacciones alérgicas.

Consejos:

—Evitar comer carnes, pescados, mariscos y huevos mal cocinados o crudos.

—No beber agua de pozos o arroyos, ni agua de ciudad sin tratar.

—Conservar y cocinar los congelados a temperaturas adecuadas.

—No beber leche sin pasteurizar.

—Lavarse siempre las manos al cocinar y antes de comer.