El sueño del bebé

—Es mejor dejar que aprenda a dormir solo en su cuna. Puedes estar cerca para que no crea que l abandonaste o dejar una luz encendida, pero no dormirlo en tu cama y luego pasarlo a la suya.

—Hay bebes que lloran durante unos cinco o diez minutos antes de quedarse dormidos, o lo que es lo mismo, se duermen llorando. Estar a su lado, tocarlos, mecerlos, decirles palabras suaves o cantarles les ayuda.

—Si la cuna es muy amplia, en los primeros meses los bebés se sentirán perdidos en un espacio tan grande. La puedes achicar cosiendo unos cojines grandes a las barras.

—En las tomas nocturnas puedes mantener una luz tenue, para que el bebé note la diferencia entre el día y la noche.

—También de noche hay que cambiarle cada vez que se ensucie. Si protesta, mira cómo está su pañal, pero trata de no espabilarle demasiado.

—Cuando el bebé duerme durante el día, no hay que bajar las persianas del todo ni andar de puntillas por la casa. Si se puede, es mejor que se acostumbre al nivel de ruido normal del hogar.

—Cuando deje la toma nocturna, es mejor no dormir cerca. Los niños tienen buen olfato, y mientras les llega el olor del pecho será difícil que acepten un «no».

—A partir de los cuatro meses muchos ya no necesitan la toma nocturna. Ya puedes dormir un poquito más seguido.

—Los recién nacidos no duermen tanto como los adultos creen: entre 12 y 18 horas al día. Es normal que al principio no duermas ni una sola noche del tirón, pero, paciencia todo llega.