Hepatitis

La especialista Lourdes Gabriela Rivera Ramírez expresó que un buen lavado de manos es la acción más sencilla y efectiva que puede tomarse para prevenir cuadros de hepatitis A y E en niños, jóvenes y adultos.

La técnica adscrita a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 54 del IMSS de Guadalajara, Jalisco, indicó que la principal vía de transmisión es por el consumo de productos contaminados por el virus, presente en las heces fecales.

Manifestó que mantener una buena higiene antes y después de ir al baño, y antes y durante la preparación de alimentos, ayuda en gran medida a prevenir.

Aconsejó no comer en la calle, “porque no sabemos si las frutas picadas, las aguas frescas, los cueritos, etc., fueron preparados con la higiene adecuada, si la persona que los hizo se lavó las manos o si los utensilios con que se cortaron o sirvieron estaban lavados con agua limpia”.

Cando se come de prisa en la calle o en casa, el niño, el joven o el adulto pueden no haberse lavado las manos por falta de tiempo, de agua, de jabón o de gel antibacterial, lo que perjudica su salud.

Puntualizó que lo mejor es que nunca se omita el lavado de manos y/o se utilice gel con base de alcohol en sustitución.

“Recordemos que la hepatitis de estos dos tipos (donde la vía de contagio no es la sexual) son autolimitadas, eso significa que las molestias desaparecen por sí solas y el paciente sólo requiere medicamento sintomático y reposo de siete a 14 días, pero es necesario acudir con el médico oportunamente para evitar complicaciones”.

Precisó que los síntomas de la hepatitis A y E son: malestar general, dolor abdominal, náuseas, vómito, pérdida de apetito y fiebre.