Otras formas de relajarte

Caminar: Un buen paseo, ya sea por el parque o por un lugar tranquilo, hará que te relajes en seguida. Si estás estresado en la oficina, por ejemplo, puedes aprovechar la hora de almuerzo para pasear un poco por una zona bonita y cercana. Sólo necesitas cinco minutos, para olvidarte de los problemas.

Respirar: La respiración es la fuerza vital, cumple un rol muy importante porque nutre el cuerpo, reduce los niveles de estrés y permite recibir más cantidad de oxígeno.

Visualizar: Básicamente, lo que se recomienda es “soñar despierto”, porque esta técnica aporta un gran relax. Por ejemplo, si estás en un día ajetreado en el trabajo, puedes pensar que te encuentras en una isla con un coco. O quizás tu idea de tranquilidad es estar en el campo entre árboles o flores.

Cuidar plantas y flores: Las plantas, además de brindarte aire puro para que puedas respirar mejor, te ayudarán a calmar tus nervios. Puede que tengas sólo una maceta o varias. Dedícate a regar las plantas, quitar las malezas y hasta hablarles si lo deseas. Verás que tu presión sanguínea se reducirá, lo mismo que tus palpitaciones.

Aléjate de la computadora: El uso durante muchas horas de la computadora provoca aumentos en el estrés y los nervios. Trae como consecuencia pérdida de sueño, insomnio, depresión, problemas para dormir, dolores de cabeza, etc. Trata de tomar descansos de cinco minutos cada dos horas mientras estás en la oficina y cuando llegas a tu casa.