¿Qué hacer al respecto?

—Ante actitudes o conductas que no son deseables o esperadas intenta mantener una actitud de escucha. Esto te permitirá abrir un espacio para pensar y buscar comprender qué le sucede.

—Pregúntate: ¿Ha habido cambios bruscos en el comportamiento? ¿Ha habido alguna situación en su entorno que desencadenara este malestar? (Por ejemplo: cambios en el ambiente familiar, pérdida de alguien, mudanzas, entre otras).

—Busca nombrar y dar palabras a los sentimientos del niño.”Entiendo que te sientes triste…”, “Esta situación te debe haber hecho sentir mal.” Poco a poco podrá reconocer que para eso que está sintiendo hay palabras, que puede ser nombrado y pensado y que no solo es un sentimiento o una explosión de emociones. De esta manera lo ayudas a organizar lo que pasa en su interior.

—Acompáñalo y da contención a eso que siente, transmítele que comprendes que está muy irritado y se siente mal pero que permanecerás junto a él. Muchas veces genera malestar a los padres el poder sostener la frustración del niño.

Una ayuda para prepararse para el futuro

Cuando logras reconocer el malestar que tiene el niño y facilitar que exprese lo que siente lo ayudarás a calmarse y a disminuir ese malestar, y esta será la base para que descubra sus propios recursos para manejar sus emociones y conseguir la calma en el futuro.