Recomendaciones

El verano es, junto a la Navidad, la época del año más complicada para cuidar la línea. Y es que, con la llegada del calor, el tiempo libre y los planes fuera de casa pocas personas son capaces de mantener esos hábitos saludables que les han acompañado durante el resto del año.

Para poder hacer frente a la relajación del verano en cuanto a la dieta y el ejercicio, te mostramos algunos consejos para no engordar en verano.

1. No te obsesiones:

Obsesionarse con la báscula es casi tan malo como olvidarse de ella. Hay que recordar que lo más importante para no perder el norte en vacaciones es quererse y aceptarse, dándole a los kilos la importancia que merecen, ni más ni menos.

2. Esfuérzate por mantener una dieta sana:

Si bien contar calorías fuera de casa es casi una batalla perdida, el autocontrol sí que debería estar presente en las citas veraniegas. Relajarse no tiene por qué ir acompañado de excesos que, además de estropear la línea, perjudican la salud.

3. Respeta los horarios:

A pesar de que en vacaciones tendemos a vivir el momento y a olvidarnos del reloj, es vital respetar los horarios de las comidas e intentar no picar entre horas. De esta manera, es más fácil conservar el control de todo lo que se come durante el día.

4. No dejes de hacer ejercicio:

Descanso y ejercicio no son dos actividades excluyentes, sino que se complementan y fortalecen cuando van unidas. De hecho, las vacaciones son el mejor momento para estar activo y realizar algún deporte que, además de ayudarte a estar en forma, promueve la liberación del estrés acumulado.

5. Consume más agua y menos alcohol:

Mientras que el agua te mantiene sano e hidratado, el alcohol deshidrata, crea adicción y, además, suma una gran cantidad de calorías vacías a la dieta. Estas, lamentablemente, se reflejan en la línea.