Redes Sociales

Partiendo de que nuestros hijos son “nativos” digitales, la velocidad con que aprenden a usar las redes sociales es enorme, dejando mucha información documentada, que construye un rastro en su perfil o bitácora digital. Si tu hijo menor de edad ya posee alguna de las redes sociales activas, es importante que nos detengamos y dediquemos tiempo en considerar algunos consejos prácticos:

Tiempo: Crea un plan de acción familiar, establece horarios de acceso a las redes sociales, de la misma forma en que a nosotros nos restringían de pequeños la TV.

Criterio: Establece reglas claras acerca de lo que es y lo que no es apropiado compartir en las redes sociales, indícales cuáles son las consecuencias de compartir información deliberada, háblale de las consecuencias legales y los crímenes digitales, así como el impacto de la difusión de información personal en los canales digitales.

Información: Habla claramente acerca de temas que generen impacto emocional en tus hijos, tales como el ciberbullying o el acoso sexual, de modo que si notan que en algún momento están enrolándose con el tema, sepan con criterio actuar, responder o tomar medidas inmediatas.

Privacidad: Configura junto a tus hijos su cuenta personal, su contraseña de acceso y la privacidad de su perfil; indícale las consecuencias de que cualquier persona tenga acceso a su información.

Desactiva las aplicaciones que a su corta edad puedan ponerle en peligro, como aquellas que están basadas en locaciones o ubicaciones.

Comportamiento: Háblale de la conducta digital, todo lo relacionado a la interacción digital apropiada dentro de las redes sociales, no sólo por cómo ellos se comporten, sino también por el comportamiento de las personas a quienes ellos siguen o de quienes son amigos, de modo que puedan y sepan distinguir con criterio entre estos comportamientos que sean culturalmente aceptables y no aceptables.

Las redes sociales son un mundo paralelo a nuestra vida real, de forma virtual. Dedica tiempo educando a tus hijos en el uso apropiado de éstas, nada le hará mejor que conocer cómo comportarse, qué es aceptable y qué no lo es, esto te permitirá no sólo formar a tu hijo con una identidad y personalidad firme en ese mundo digital, sino te permitirá disminuir el impacto colateral que el uso de las mismas conlleva en el mundo real para aquellos que aún son menores de edad.