Tecnología

Internet, las plataformas tecnológicas, los dispositivos de comunicación y las redes sociales se han convertido en herramientas indispensables en todos los ámbitos de la vida diaria, pues son realmente útiles en muchas situaciones.

Por ejemplo, investigar para un trabajo escolar, promocionar empresas, contactar a personas con las que hace tiempo no convives, mandar información a compañeros de trabajo y platicar con aquellos amigos que no ves siempre.

Está claro que las redes sociales son una excelente forma para acercar a aquellos que están lejos de ti, pero, ¿Qué pasa con los que están cerca?, es decir, ¿Cómo se vive esta transformación tecnológica-comunicativa en las familias actuales?

Los jóvenes suelen estar todo el día en sus celulares y computadoras platicando en las redes sociales mientras que los papás hacen sus respectivas actividades y cuando hay ratos para convivir en familia, los jóvenes no abandonan sus dispositivos, lo cual es una triste situación ya que la comunicación en la familia es básica para que se mantenga unida.

Algunos otros padres, por supuesto, también se han vuelto dependientes de los aparatos tecnológicos debido a sus múltiples actividades y trabajos, y si esto sucede, entonces es urgente un cambio de hábitos para toda la familia.

No se trata de dejar de usar las redes sociales, pues como se mencionó, son herramientas útiles para muchas cosas.

Más bien se trata de saberlas usar y, sobre todo, de no olvidar que aquella es sólo una vida virtual, que la vida real espera, que al lado están las personas que más te quieren: tus padres, hijos y hermanos y por lo tanto, necesitan de tu tiempo. Entonces, ¿Cómo hacer para cambiar la situación?

Traten de darse ratos para convivir

Puede ser la hora de la comida, los fines de semana o algún otro rato en el que ninguno esté al pendiente de sus redes sociales y así puedan disfrutar su momento.

Interesarse por los demás

Otro punto importante es que deben involucrarse en los asuntos de los demás, como padres estar al tanto de las amistades de sus hijos, de lo que les preocupa, lo que les gusta, cómo se sienten y los hijos por su parte tienen que escuchar a sus papás, tratar de ponerse en sus zapatos y, de igual forma, preguntarles qué piensan o sienten con tal o cuál situación, pues todos merecen ser escuchados y amados.

Texto: Internet

Foto: Internet

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