Trucos para que obedezcan

1. Ten una rutina muy firme y consistente. Si tu hijo tiene unos ritmos diarios muy marcados,, entenderá mejor la cadena de actividades del día.

Si el problema es que tus hijos no recogen los juguetes, reserva un rato cada día para esta actividad. Diez minutos antes de la cena, por ejemplo, todo el mundo para lo que esté haciendo para recoger. Hasta que los juguetes no estén en su sitio no cenará. Así, todos los días hasta que recoger sea algo natural.

2. Si algo no funciona, cambia la rutina. Identifica qué es lo que no funciona e introduce los cambios que consideres necesarios. Una vez que hayas encontrado una fórmula que funciona, ¡no la sueltes! Repite la nueva rutina todos los días.

3. Haz un calendario. Hacer un calendario con los ritmos del día y la semana es una herramienta muy útil. Si tú respetas lo que hay en el calendario, tus hijos lo harán. Cuantas menos cosas haya, mejor, porque será más fácil de visualizar.

4. Marca los ritmos con canciones o juegos. En lugar de decir: “María, lávate los dientes” prueba a cantar una canción muy sencilla, siempre la misma y siempre en el mismo momento del día.

5. No hables de los niños, habla de la acción que esperas que hagan. En lugar de decir: “Limpien la mesa ahora”, prueba con: “Los platos no se quedan en la mesa mientras jugamos“. Los platos se recogen al terminar de comer”.