La voz de la muerte

Hace muchos años en un tribunal en Europa, había una familia muy pobre y humilde. La madre trabajaba desde las 4 de la madrugada hasta las 22:00 de la noche para alimentar a sus hijos.

El mayor de ellos era Heniltom que siempre desobedecía a sus padres y esto era lo que siempre le molestaba. Un día, su padre le consiguió un trabajo para ayudar a construir la casa de un nuevo coronel que había llegado a la ciudad.

Nadie había oído nada acerca de la nueva familia.

El coronel, halagado por el trabajo del empleado más jóvenes, decidió hacer un almuerzo muy especial para conocer a la familia.

Ya de noche Heniltom se preparó y se fue a la cena. Al llegar allí se encontró con una hermosa dama: alta, delgada, con una gran educación. Ella los recibió y acompañó a esperar a la familia del coronel, la cual estaba a punto de descender a cenar con ellos.

Se sentaron en el comedor y comenzó el almuerzo.

Hablaron de varias cosas, la mayoría de negocios. Cuando cenaban en la sala principal, el hijo mayor dijo que iba al baño, el coronel asintió con la cabeza y le dijo por donde estaba.

Pero lo que no esperaba es que no iría al baño.

Cuando iba por el pasillo oscuro escuchó voces de un niño gritando su nombre: “Heniltom, Heniltom sálvame. Quiero a mi madre”.

El chico asustado, no hizo nada, pero la voz era demasiado fuerte.

Cuando abrió la puerta de la habitación donde provenía esa voz, se encontró con un pequeño llorando y sentado en un rincón de la sala.

Cuando se acercó al chico y lo trató de levantar, vio que tenía varios clavos en su cuerpo.

Heniltom comenzó a gritar. Cuando las personas se percataron del grito, fueron para ver qué pasaba y al abrir la puerta de la habitación, vieron a Heniltom tendido en el suelo y cubierto de sangre, pero no tenía ninguna señal de que alguien hubiese estado a su alrededor, ni ningún arma que lo hubiera dañado.

Estaban totalmente horrorizados.

Al día siguiente, la familia preparó todo para el funeral del joven.

La familia del coronel, se había ido esa misma noche y nunca volvieron a saber de ellos.

Los papás de Heniltom regresaron a casa muy tristes y quisieron saber qué había pasado, cómo fue que algo así le había ocurrido a su hijo. Por ello acudieron a la casa de aquel coronel.

En el lugar encontraron a una mujer como de 90 años quien advirtió: “¡Fuera de aquí”. Ellos replicaron: “¿Por qué? Mi hijo murió en esta casa, no sé qué hacer, y quiero saber por qué”.

La anciana comenzó a hablar: “Hace muchos años, aquí vivía una familia muy rica y muy querida por todos. La única hija, nombrada Jully, un día su madre se puso muy enferma a causa de la gripe que estaba en el área. Su padre, preocupado por la situación, contrato a una niñera, porque tenía que ocuparse de los negocios. Pasaron tres semanas y la mujer murió días antes del cumpleaños de la niña.

“Su padre tuvo que hacer un viaje para organizar el funeral de su esposa y Jully tuvo que quedarse con su niñera. Pero el novio de la niñera un día llegó, y ella dejó de prestarle atención a la niña.

“Antes de ir a dormir, la niñera entró a la habitación de Jully y se horrorizó ante la escena. La hermosa y dulce Jully tenía clavos y agujas en todos los rincones del cuerpo”.

La leyenda cuenta que después de este día a todas las personas que visitaron o vivieron en esta casa eran atormentados. Y todos los niños que se atrevían a entrar a la habitación eran asesinados. Su alma sigue vagando tristemente en las noches oscuras de la luna llena llamando a su madre.