Sin escándalo

La cineasta Agnes Varda bailó con Angelina Jolie, Donald Sutherland agradeció a los personajes que ha interpretado, el guionista y director Charles Burnett dijo que recibir un Óscar alivia las palabras de un profesor sin corazón hace décadas y Alejandro González Iñárritu dedicó su galardón a los inmigrantes de todo el mundo, durante la novena edición de los Premios de los Gobernadores entregados por la Academia de Hollywood.

La industria se tomó un descanso el sábado de la creciente crisis derivada de denuncias de acoso sexual para entregar los primeros Óscar de la próxima temporada de galardones a cuatro veteranos de la industria y a un proyecto de realidad virtual. La campaña para hacerse con el premio más codiciado del mundo del cine ya comenzó, como muestra la lista de aspirantes al Óscar que asistieron a la ceremonia privada, que no se emitió por televisión.

Ninguno de los presentadores ni de los premiados mencionó el escándalo de abusos sexuales que salpica a buena parte de la industria desde la aparición el mes pasado de denuncias que iniciaron con Harvey Weinstein y ahora tiene a Kevin Spacey y Louis C.K. como sus protagonistas.

Con el acoso sexual fuera del guión de la noche, los Premios de los Gobernadores fueron una fiesta más en Hollywood.

Sam Roizman, que estuvo postulado a cinco premios de la Academia a lo largo de su carrera, recibió su Oscar honorífico de manos de Dustin Hoffman —quien antes este mes se disculpó por acosar supuestamente a una pasante en 1985—, qye elogió al cineasta por su integridad dentro y fuera de la pantalla. Agnes Varda fue presentada por cuatro mujeres entre las que estaban Angelina Jolie y Jessica Chastain.