Angustia

Eran aproximadamente las 5 de la mañana, cuando escuché un leve toque en mi puerta, me levanté de la cama y me dirigí a abrir. Cuando llegué a la puerta no había nadie. Al entrar en mi cuarto, volví a escuchar los golpes. Molesta volví a abrir la puerta y de nuevo no había nadie, sólo un frío viento que se colaba en mi casa.

A la mañana siguiente, fui a casa de mi mamá y le conté lo ocurrido. Me sorprendí cuando mi mamá me había dicho que a ella le había pasado absolutamente igual. Ese día dormí en su casa puesto que tenía mucho miedo.

Al regresar a mi casa y entrar a mi cuarto, encontré aterrada una nota que decía con sangre: “Gracias por dejarme entrar a tu casa, ahora, por ese error, estoy dentro de ti…”.

De pronto escuché unos pasos inquietos subiendo a mi escalera, desesperada me encerré en el baño. De pronto sonó el teléfono, no salí a contestarlo, entonces los pasos cesaron y el teléfono paró de sonar. Al salir, él estaba ahí, ahora tiene mi alma, llevó mi cuerpo al infierno y mi alma es suya.

A los dos días siguientes, una amiga mía entró a mi cuarto, escuchó el mensaje y decía lo siguiente: “Hija… soy tu mama (sollozando) no me dejes sola, el ahora viene por mi, no me dejes sola…”

Texto: Internet

Foto: Internet

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