Musas

Reinas, duquesas, esposas, amantes, doncellas … las mujeres han sido históricamente la fuente de inspiración de los cuadros que hoy día reinterpreta la fotógrafa Lilya Corneli cediendo el protagonismo a musas actuales.

“Quiero dar a las mujeres la posibilidad de sentirse bien, poderosas y reafirmarse en su poder. Es el motivo por el que puse en marcha la idea”, cuenta Lilya Corneli, cerebro detrás del proyecto titulado #tobeamuse (#serunamusa).

Ella, de origen armenio, estudió Economía pero la fotografía y la pintura siempre han sido su pasión y su refugio. Por eso, cuando se mudó hace unos años a Viena, una ciudad nueva en la que no conocía a nadie, no tardó en descubrir salas de conciertos y exposiciones en la capital austríaca.

“Fue entonces cuando conocí en profundidad la obra de Egon Schiele y me emocionó muchísimo. Además, vi uno de sus cuadros (‘Mujer reclinada con medias verdes’, 1917) y pensé: ‘se parece a mí’. Así que decidí hacer mi propia versión”, recuerda.

El éxito en las redes sociales fue inmediato, así como los comentarios de familiares y amigas que querían ser musas de un retrato. Así nació, hace dos años, el proyecto.

Hasta hoy varias decenas de mujeres —y un solo hombre— han posado frente a su objetivo reconvertidas en musas de gran genios universales como Picasso, Klimt, Van Gogh y Matisse.

Proceso de selección

Las candidatas se ponen en contacto con la fotógrafa, que les pide que le envíen fotos y una breve historia de sí mismas. Después, comienza a investigar para dar con un cuadro que encaje.

“Por ejemplo, una mujer me dijo que nunca se vestía de rojo, y yo elegí para ella un retrato con vestuario rojo y con un maquillaje muy llamativo”, recuerda Lilya Corneli de 40 años, quien asegura que el proyecto también sirve para divulgar el arte y la cultura en general. “Cuando ven la foto, la gente descubre también la obra de otros pintores”, explica la artista.