Alboroto

A pesar de las advertencias sombrías desde todo el mundo, el presidente Donald Trump reconoció a Jerusalén como la capital de Israel.

Ayer, Trump dijo que ponía fin a un enfoque que desde hace décadas no ha podido hacer progresar el proceso de paz. Por primera vez, respaldó personalmente el concepto de la “solución de dos estados” para Israel y los palestinos, siempre que ambas partes lo acepten.

“He resuelto que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel”, dijo en un discurso desde la Casa Blanca. Dijo que la medida venía con un largo retraso y beneficia los intereses de Estados Unidos. El reconocimiento, añadió, reconoce la obviedad de que Jerusalén es el asiento del gobierno israelí a pesar de la disputa en torno de su estatus, uno de los elementos cruciales del conflicto entre israelíes y palestinos.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó el anuncio de “día histórico y un paso importante hacia la paz”.

Por su parte, el presidente palestino Mahmud Abbas dijo que con su decisión, Trump declaró que se retira del proceso de paz.

El presidente francés Emmanuel Macron dijo que se trata de “una decisión lamentable que Francia no aprueba”. Sostuvo que “contraviene el derecho internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”.

Por su parte, el gobierno de México informó que mantendrá su embajada en Tel Aviv, y seguirá con la relación bilateral estrecha y amistosa con el Estado de Israel.