Atacados

El atropello intencionado a un grupo de militares en Levallois Perret, en las afueras de París, colocó ayer de nuevo a las Fuerzas Armadas francesas en el visor de la amenaza terrorista.

El destacamento atacado, seis de cuyos miembros fueron heridos, se disponía a comenzar su patrulla poco después de las 08.00 hora local cuando, a la salida de su cuartel, fue arrollado por un vehículo que aceleró en su dirección y se dio a la fuga.

El BMW negro, que había esperado al grupo en un callejón cercano, fue interceptado horas después en la autovía que une la capital con Boulogne-sur-Mer, en el norte del país, en una operación que investiga ahora la identidad del conductor y principal sospechoso.

El hombre, cuyo domicilio en la región parisina está siendo registrado, es según los medios franceses un argelino nacido en 1980 e identificado como Hamou B., que tenía antecedentes por delitos comunes pero no estaba fichado por radicalización.

El sospechoso resultó herido grave en su huida, tras un gesto que hizo temer a los agentes que estuviera armado y les llevó a dispararle para neutralizarle.

La Policía Nacional detalló en Twitter que en su búsqueda fueron movilizados 300 policías, uno de los cuales, tal y como apuntó “BFM TV”, fue herido en el muslo.

Las autoridades han calificado de “deliberada” la agresión, que la sección antiterrorista de la Fiscalía de París investiga por “intento de asesinato de personas depositarias de la autoridad pública en relación con una empresa terrorista.