Conmovedor

Soldados, personas en sillas de ruedas y largas filas de estadounidenses atravesaron la silenciosa Rotonda del Capitolio para ver el féretro de George H.W. Bush. Sin embargo, todos se concentraron en el saludo del ex senador Bob Dole.

Uno de los presentes ayudó a el ex senador Bob Dole a salir de su silla de ruedas para que pudiera saludar (o despedir) al ex presidente George H.W. Bush.

El hijo de Bush, Jeb, reconoció el momento en Twitter, agradeció al republicano de Kansas y dijo que su saludo era “simplemente increíble”.

El legado de Bush incluyó una victoria militar al otro lado del mundo y una histórica ley que otorgó derechos a los discapacitados.

La gente caminó en fila en el Capitolio en un nublado y frío día para presentar sus respetos al 41er presidente, hijo y padre de personas reconocidas, y recordado por ciudadanos comunes por su buena educación y profunda experiencia.

“Era tan calificado y creo que simplemente era un hombre decente”, dijo Sharon Terry, mientras recorría Washington con sus amigas de un club de jardinería de Indianápolis.

Sue Miller, su amiga también formada para ver el ataúd, dijo: “En realidad creo que lo subestimé cuando era presidente. Mi opinión sobre él mejoró cuando vi cómo se comportaba después como un hombre de Estado”.