En alerta

Las comunidades a lo largo de la costa sureste de Estados Unidos se preparan para enfrentar la acometida del huracán “Florence” ante las previsiones de que la monstruosa tormenta podría quedarse estática unos días en el mar, con posibilidades de que el fin de semana azote con más fuerza de lo que se temía una mayor franja de litoral y después tierra más adentro.

“Florence” se acerca con vientos terroríficos de 205 kilómetros por hora, podría causar lluvias catastróficas y marejadas ciclónicas, y se prevé que toque tierra el sábado en la mañana a lo largo del litoral entre Carolina del Norte y Carolina del Sur, dijo el Centro Nacional de Huracanes.

El presidente Donald Trump dijo ayer que el gobierno está totalmente preparado para cualquier contingencia pero exhortó a las personas que se salgan de la ruta de la tormenta, de acuerdo con un mensaje videograbado que difundió la Casa Blanca. “No jueguen con ella. Es enorme”, agregó.

El centro de huracanes informó que “Florence” se mantendrá en el mar frente a la costa meridional de Carolina del Norte desde el jueves en la noche y tocará tierra el sábado en la mañana más o menos, casi un día más respecto del pronóstico inicial. La trayectoria también cambió un poco hacia el sur y el oeste, situación que pone a Georgia en peligro a medida que Florence se desplace tierra adentro.

El gobernador de Georgia, Nathan Deal, declaró ayer el estado de emergencia debido a la previsión de que la tormenta cambió su ruta más hacia el suroeste.