En pánico

Ante el desabasto de gasolina que se vive en algunos estados del país, el pasado miércoles , el presidente Andrés Manuel López Obrador, pidió a la ciudadanía “serenidad y tranquilidad” y aseguró que el servicio se normalizará pronto.

“Pedirle a los ciudadanos que actúen con serenidad y con tranquilidad. (…) Estamos en proceso de normalizar el abasto”, aseguró en su rueda de prensa.

A pesar que el tabasqueño reiteró que hay “suficiente” gasolina en el país para atender la demanda, y que los problemas de suministro se deben a un cambio en el modelo de entrega a las estaciones de servicio de Pemex para evitar el robo de combustibles, entre los ciudadanos, de diez estados del país, se han vivido momentos de angustia, por lo que han realizado compras de pánico caos de tráfico en las cercanías de la gasolineras y cierto miedo entre la población por la proliferación de noticias falsas al respecto.

Por su parte, López Obrador reconoció que el uso de dichas redes alternas generó estas demoras, retrasos y desabasto, pero indicó que reabrir los ductos sería aceptar y tolerar el robo, por lo que instó a resistir.

La estrategia para combatir el robo de combustible en México generó una situación de nerviosismo e incertidumbre en el país que refleja las graves carencias del sector energético en el sistema de abastecimiento de gasolinas.

“Estamos ante una situación endeble porque la capacidad del sistema para resolver problemas de desabasto es baja y porque no ha habido una planeación logística para aguantar el tiempo que durara este shock”, afirmó Pablo Zárate, director de Pulso Energético de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos.

A través de un vídeo, el gobierno federal solicitó a los automovilistas que eviten las compras generadas por el pánico, como parte de una campaña para “rescatar la soberanía”.