Histórico

El papa Francisco llegó ayer a los Emiratos Árabes Unidos, haciendo historia como el primer pontífice que viaja a la Península Arábiga. El argentino desea mejorar las relaciones entre cristianos y musulmanes, y darle ánimo a la comunidad católica de esa región.

Horas antes el Papa pidió con urgencia que se respete la tregua impuesta en Yemen en diciembre y que se permita el envío de alimentos y medicinas en medio de la peor crisis humanitaria en el mundo.

Hizo su pedido en el Vaticano antes de abordar el avión que lo llevaría a los Emiratos, un país que ha estado aliado con Arabia Saudí en cuanto a su campaña bélica en Yemen. Al hacer las declaraciones en el Vaticano, el Santo Padre evitó así avergonzar a sus anfitriones, pues se abstuvo de realizar el llamado mientras está en la región.

“La gente está agotada por el largo conflicto y muchos niños tienen hambre, pero la ayuda humanitaria no es accesible”, dijo el papa Francisco en su bendición del domingo. “Los gritos de esos niños y sus padres se alzan” a Dios.

El Santo Padre viajó a Abu Dabi para participar en una conferencia sobre diálogo interreligioso patrocinada por el Consejo Musulmán de Ancianos, un grupo con sede en Emiratos que busca contrarrestar el fanatismo religioso mediante la promoción de una forma moderada del islam. Es una iniciativa del jeque Ahmed el-Tayeb, el gran imán de Al-Azhar, el respetado centro egipcio de aprendizaje sobre el islam suní que tiene 1,000 años de antigüedad y al que acuden clérigos y estudiosos del mundo.