Protestas

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Honduras comenzó ayer el escrutinio especial con más de un millar de actas inconsistentes para conocer al nuevo presidente electo del país en los comicios generales del 26 de noviembre, lo que tiene en incertidumbre y estado de excepción al país.

El escrutinio, que se inició pasadas las 15:00 hora local, se hizo sin la participación de observadores de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, cuyo candidato es Salvador Nasralla, y del gobernante Partido Nacional, que lidera Juan Orlando Hernández, ante el rechazo de los primeros a asistir, que alegan un “fraude”.

El recuento de votos comenzó mientras en las calles miles de activistas de la Alianza de Oposición se manifestaban contra el supuesto fraude a Nasralla, quien al igual que Hernández se autoproclamó presidente electo el mismo día de las elecciones.

Las manifestaciones en varias ciudades del país a favor de Nasralla y exigiendo la salida del presidente Hernández del poder se celebraban de manera simultánea con bastante normalidad.

En Tegucigalpa el ambiente era tenso en algunos puntos por el cierre de varias calles y bulevares, con miles de policías y militares provistos de escudos, bastones y bombas lacrimógenas, para evitar que los manifestantes se aproximaran al Instituto de Formación Profesional, donde se guarda todo el material electoral.

El candidato de la Alianza de Oposición se sumó a la manifestación de Tegucigalpa cuando faltaban pocos minutos para que iniciara el escrutinio que definirá al nuevo presidente electo de Honduras.