Siniestro

Bomberos y vecinos angustiados enfrentaban ayer por quinta día consecutivo un gran incendio forestal que ha consumido maleza seca en diversas colinas del sur de Portugal.

Un fuerte viento de temporada procedente del norte y conocido como “nortada” empujaba el fuego hacia el sur, hacia la localidad de Silves, después de pasar cerca de la localidad de Monchique. Centenares de personas fueron desalojadas y 29 resultaron heridas, una de ellas de gravedad, dijeron las autoridades.

Casi 1,200 bomberos apoyados con 16 aeronaves y 358 vehículos fueron desplegados alrededor de Monchique, situado unos 250 kilómetros al sur de Lisboa, donde el incendio llegó a 500 metros de la estación local de bomberos.

Un número indeterminado de viviendas —que podrían ser decenas, según la prensa local— fueron destruidas por el fuego en las colinas boscosas.

Debido al gran despliegue de recursos, muchos habitantes se preguntaban por qué continuaba el incendio, en especial después de que se anunciara el lunes que estaba controlado en 95%. Los bomberos también cuestionaron públicamente la eficacia de la estrategia para enfrentar las llamas.

Desde hace meses, Monchique fue identificada como una zona de alto riesgo.

La península ibérica registró el fin de semana temperaturas elevadas sin precedentes que alcanzaron 45 grados Centígrados n grandes zonas.

El servicio de emergencias de España dijo ayer que un incendio forestal cerca de Valencia, estaba casi controlado después de que 24 hidroaviones entraran en acción. Debido al fuego, 2,500 personas fueron desalojadas.