¡Se pierde!

Se ha disminuido en un 50 % la práctica de la Pintadera en Campeche, así lo informó José Manuel Alcocer Bernés, cronista de la ciudad, quien indicó que no es que la tradición decaiga, sino que existen restricciones que generan control, por ello, son menos los campechanos, quienes se atreven a vivir el martes de pintadera por el orden social.

Alcocer Bernés manifestó que años atrás prevalecía cierto descontrol, pues para este día las personas hacían lo que querían sin límites, lo que ayer ya no fue posible, debido a que el Estado fue declarado patrimonio cultural de la humanidad.

Ante esta situación, existe mayor cuidado sobre todo en Centro Histórico y barrios tradicionales. Destacó que el festejo forma parte de la identidad de Campeche.

Detalló que el festejo ha evolucionado con el tiempo y en parte se debe a que las autoridades comenzaron a hacerse cargo de las fiestas. Fue a partir de 1941 cuando el Ayuntamiento se encargó de su organización.

Antes, dijo, era una fiesta del pueblo, organizada por los ciudadanos, y cada barrio presentaba a sus reinas, pero lamentablemente siempre habían un sinfín de excesos. Destacó que lo bonito es volver a vivir y recordar, es volver a ser jóvenes, volver a los bailes de los salones y bailar a la música de danzones, mambos y congas, acompañados de los tradicionales toros petates.

Ahora, con el paso de tiempo, ayer una vez más, no sé vio presencia de pintados en las calles, sólo en el foro Ah Kim Pech, donde la población se concentró a celebrar el Martes de Pintadera.