Alarifes

Salvación, protección, luz, vida, amor, misericordia, victoria, son los principales signos y mensajes de la Santa Cruz para muchos creyentes que de manera especial, celebran a los alarifes, cada tres de mayo, tradicionalmente.

En Yucatán existe una parroquia dedicada a la Santa Cruz que está en la colonia Amalia Solórzano de Mérida y una decena de capillas en varias comunidades del interior.

“A los cristianos, la fiesta de la Santa Cruz les recuerda el sacrificio de Jesucristo”, afirmó el presbítero Candelario Jiménez Jiménez, vicario de la Arquidiócesis de Yucatán.

“Para nosotros es claro que nuestra salvación viene a través de la pasión y muerte en la cruz de nuestro señor Jesucristo”, añade al hablar del sentido religioso de esta antigua fiesta. Pero no todo queda en la cruz, que también es signo de salvación.

Al referirse a la relación de la fiesta de la Santa Cruz con los albañiles, el padre indica que esto es algo que existe desde hace muchos años.

El sacerdote comparte que desconoce cuándo inició y por qué se dio esta relación.

En su caso lo vivió de manera cercana, porque su papá era albañil y fue ayudante de alarife en la adolescencia.

“Este trabajo es riesgoso, fatigoso en extremo. Muchas personas mueren construyendo”, lamentó.

“Un albañil, cuando está en las etapas iniciales de una construcción, en la que tienes que estar haciendo zancas, sacando piedras, a medio día, siente que el corazón se le quiere salir del esfuerzo. Es tremendo trabajar en eso. Yo lo recuerdo”, compartió.

“Creo que en ese sentido también es una cruz, se identifican por lo difícil, por lo fatigoso, de cargar la cruz. Pero lo hacen y lo seguirán haciendo porque además eso tiene frutos para ellos, en el sentido que trabajan para sus familias, para llevar el sustento de cada día, viviendo de la manera más digna”, dijo.

También agregó que la cruz es un signo del amor de Dios, no es signo de odio ni de violencia.

Comenta que en la cruz ve la misericordia que es capaz de borrar todos los pecados, antes, en tiempos y después de Jesús.