Ambulantaje

Ayer en una reunión del director de Desarrollo Económico y Turismo del Ayuntamiento, Eduardo Seijo Solís, con 45 empresarios y exalumnos del Tecnológico Superior de Monterrey (Exatec), surgió el tema del ambulantaje que ya es incontrolable en el Centro.

Seijo Solís dijo que daría su opinión como funcionario y ciudadano, pero no era la postura del Ayuntamiento.

Empezó con el problema de las vendedoras chiapanecas, que son un grupo bien organizado y protegido en Mérida. “Estas mujeres ya tienen ensayado ‘su show’ para dejar mal a la autoridad municipal y causar lástima entre los ciudadanos y los turistas extranjeros, a quienes buscan a las puertas de los hoteles y restaurantes”.

“Ya sabemos su show”, dijo. “Cuando el inspector les pide que no acosen al turismo o no se amontonen a las puertas de(l restaurante) la Chaya Maya, enseguida se tiran al suelo y empiezan a gritar para llamar la atención. Quienes ven su show arremeten contra los inspectores, graban vídeos y los suben a la red. O los turistas graban vídeos y lo suben y las consideran víctimas. Eso es mala publicidad para Mérida y no lo vamos a propiciar”.

“La única forma de controlar o desaparecer esa ‘mafia chiapaneca’, señaló, es que participen todas las autoridades involucradas, que se trate el asunto con perspectiva de derechos humanos y que también participen organismos internacionales garantes de los derechos de las mujeres, derechos humanos y de género. Por sí sola, la autoridad municipal no podría terminar esta actividad ilegal y prohibida por las leyes, porque en ese grupo de vendedoras hay niños y adolescentes, que no deberían trabajar ni estar en las calles ni dedicarse a actividades ilegales”.

Luego habló de los vendedores de hamacas e hipiles y dijo que están bien identificados, saben qué empresas los proveen de esos artículos y son como 15 “enganchadores” que operan en el primer cuadro y abusan económicamente de los turistas. El Ayuntamiento analiza una estrategia para controlar el problema de comercio callejero, pero dará más detalles cuando se apliquen las medidas que planean realizar.

En la reunión, un empresario dijo que también hay una “mafia” de vendedores de flanes, pero el funcionario dijo que no tiene información de qué tan fuerte es.

El empresario insistió en que son muchos, operan en varios rumbos de la ciudad y usan el mismo prototipo de venta, platos y precios.

Seijo Solís expresó que es importante regular este tipo de vendedores callejeros para proteger al comercio formal de la ciudad, pero es un asunto complejo y en la medida de sus posibilidades el Ayuntamiento los trata de controlar.

Otro planteamiento que hicieron fue sobre el cierre de las calles del Centro Histórico y de la avenida Paseo de Montejo para eventos artísticos y deportivos, como se hizo por el Festival Internacional de la Trova y el Maratón de la Ciudad.

En forma tajante, Seijo Solís dijo que no está de acuerdo con el cierre de las calles del Centro Histórico porque desquician la vida de la ciudad.