Asalto a mano armada

Dos sujetos, perpetraron a plena luz del día un asalto a mano armada en el centro de Mérida.

Los sujetos encañonaron al dueño de un predio y se llevaron un cuantioso botín de alrededor de 100,000 pesos.

Tras el atraco huyeron en un Tsuru de color rojo.

La SSP, implementó un operativo de búsqueda, sin embargo, no se pudo ubicar a los hampones.

El hecho es el primer delito de alto impacto en la temporada decembrina y ocurrió a unas horas de que el gobernador instalará la coordinación de seguridad y justicia de Yucatán.

José Humberto Herrera, la víctima del asalto, indicó que además de sus pertenencias se robaron su tranquilidad y la de su familia.

“Nunca me imaginé que esto podría ocurrir en mi propia casa y a plena luz del día”.

Por su parte sus vecinos le dieron su respaldo y a la vez externaron su preocupación.”Ya ni en nuestra casa podemos estar seguros, que ocurre en Mérida y en Yucatán”, indicó Blanca Ruiz, una de las vecinas.

El asalto se registró alrededor de las 8 de la mañana de ayer en el predio 418-B ubicado en la calle 55 entre 42 y 44 del centro de Mérida, en el rumbo de la Plancha.

La víctima indicó que lo sorprendieron cuando estaba en el baño.

Un sujeto de unos 40 años de edad pateó la puerta y le puso la pistola en la cabeza.”No grites o te lleva la…”, le indicaron.

Luego le arrojaron una sábana en la cabeza, le dieron un golpe y lo tiraron al piso.”Si te mueves te mueres”, le advirtió uno de los asaltantes.

Escuché que hablaban entre ellos y revisaron la casa, luego de un tiempo abrieron la puerta y se marcharon.

“Me levanté y corrí a la ventana, donde pude ver que huyeron en un auto Tsuru rojo”.

Explicó que es lo más horrible que le ha pasado en su vida.

La casa fue asegurada para las diligencias del Ministerio Público y de la Policía Estatal Investigadora. Con las características se comunicó a todas las unidades que se revisará a vehículos con las características, sin embargo, no se ubicó a los ladrones. Se indagó con los vecinos para preguntar si alguna tenía cámaras de seguridad que pudieran ayudar a identificar a los ladrones y el vehículo, sin embargo, ninguno contaba con ellas.

Los afectados, estimaron en unos 100,000 pesos el botín, entre pesos mexicanos, dólares y alhajas.