Custodios

Al mediodía de anteayer sábado, un grupo de custodios bajó de su nicho la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción, que pesa aproximadamente media tonelada incluyendo su base, que tiene un mundo y una media luna.

El repicar de campanas y el estruendo de los voladores anunciaron que “La Pobre de Dios” fue bajada en el santuario de San Bernardino de Siena, en la plaza principal de la comunidad.

En la ceremonia participaron los custodios de la parroquia de Hunucmá, encabezados por Carlos Pérez Maldonado, Arnal Ceballos Puerto y Ermilo Canul Romero, y sus homólogos de la parroquia de Tetiz, presididos por el custodio vitalicio Jacinto Ek Ek.

Tras la bajada de la imagen de su camarín, los custodios limpiaron la base color plata y retocaron la pintura de la misma.

La Virgen lució un vestido bordado, color melón y de mangas largas, así como sobrero y mantilla blancas.

Así, quedó lista para la tradicional procesión que ayer la llevó a Hunucmá, para su fiesta anual.

Cuando menos 272 años de antigüedad tiene la procesión que lleva la Virgen de Tetiz a Hunucmá. Su primer promotor fue el obispo fray Francisco de Buenaventura alrededor de 1746, en la Colonia, según la tesis de Maestría en Historia de Leopoldo Manuel González Martín.