Muertos

Una familia, aparentemente originaria de Mérida, murió en el interior de un departamento ubicado en Iztacalco, en la Ciudad de México. Hace unos días, los vecinos comenzaron a sentir un leve olor a gas, lo reportaron, pero no parecía haber una fuga; sin embargo, se les hizo raro que desde hacía varios días que no veían a la familia meridana. Con el paso de los días el olor empeoró y tuvieron que pasar varios días para que descubrieran que el olor en realidad provenía de los cuerpos de Marco Antonio, Nancy y su hija Diana, de 15 años. Los vecinos aseguran que sus muertes podrían haber ocurrido a principios de año, cuando dejaron de verlos o de escuchar ruidos normales que cualquier vecino hace en sus actividades; sin embargo, al principio lo atribuían a un viaje vacacional. El 31 de diciembre fue el último día que Nancy, de 33 años, trabajó en las oficinas de una aerolínea. Ella y su esposo se dedicaban a la venta de boletos para vuelos. Marco, de 35 años, por otro lado, laboraba para una compañía aérea alemana. Su vecino Jorge sabía, porque así se lo dijeron antes, que harían un viaje cuando empezara este año. Pero jamás le avisaron, como en otras ocasiones, que cuidara de su casa o de su perro. Cuando el intenso olor que recorría el edificio se hizo insoportable, llamaron a los bomberos, quienes ni siquiera necesitaron forzar la puerta, pues ésta se encontraba abierta. Dentro del departamento, hallaron los cuerpos sin vida de la familia y la mascota. Quienes conocieron al hombre, aseguran que últimamente tenía muchos problemas; por lo que se piensa que él podría haber dejado abierto a propósito la llave del gas, pues unas versiones indican que los cuerpos estaban acostados en sus camas. La Policía está realizando su labor de investigación.