Rompe

Sin pretenderlo, la vida la llevó por el camino del modelaje, algo que quizá nunca hubiera considerado, ya que es una mujer adulta con hijos y deberes propios del hogar, que compagina con su labor de empresaria.

Se llama Madeline Capetillo Cardeña, tiene 41 años de edad y podría decirse que es una de las mujeres que rompió con el estereotipo de las modelos profesionales al incursionar en esta rama con una estatura promedio y la figura de una mujer normal, y no como la mayoría que son altísimas y muy delgadas.

Madeline comenzó a modelar en 2013, pues fue reina del carnaval de la Cruz Roja ese año, y el grupo de personas que ayudó a preparar el evento resultó que era el que colaboraba con una tienda departamental de la localidad en la realización de sus pasarelas.

Fue así como la invitaron a modelar, con la idea de que se tuviera en el desfile de modas a mujeres como cualquier otra que anda por la calle.

“Modelamos para señoras, y no es lo mismo ver la prenda en una modelo de 1.90 m de estatura y talla 3 ó 5, que en alguien como ellas, señoras de mediana edad con cuerpos menos delgados y con más curvas”, señala.

Al salir a la pasarela, siente que esas señoras jóvenes que acuden a los desfiles de moda se pueden identificar con ella y saber cómo se verían con la prenda que luce.

Ella recuerda que la primera vez que modeló decidió hacerlo pensando en su hija Nicole, que en aquel entonces tenía cinco años de edad y que desde el primer momento se volvió su fan.

Indica que no sabía nada de modelaje y sólo le mostraron lo básico, pero poco a poco fue aprendiendo, pues las modelos jóvenes con las que comparte escena, y que tienen experiencia le fueron enseñando.