Será Jesús

Como cada año, jóvenes integrantes de la Pastoral Juvenil de la parroquia San Francisco de Asís, se preparan para las representaciones del vía crusis viviente, donde se revive el camino de Cristo al Calvario. Más de 60 jóvenes se encuentran ensayando cada una de las escenas y preparándose física y espiritualmente.

La tarde de ayer, La I Yucatán tuvo la oportunidad de platicar con la persona que este año dará vida al personaje de Jesucristo.

Entrevistado en el claustro parroquial, después de un retiro espiritual en el que participó, Luis Alberto Escalante Herrera informó que tiene 21 años, es pasante en la carrera de odontología y este año representará a Jesucristo.

Luis es considerado como una persona tranquila, amigable y creció en el seno de una familia que le enseñó valores que a diario pone en práctica. Es un joven con aspiraciones, metas, pero también con problemas, como cualquier otro.

—El representar a Jesucristo en un vía crusis era algo que desde niño siempre quise hacer, pertenezco a la pastoral de adolescentes y años atrás me tocó hacer una representación del viernes santo para unos niños en el catecismo—, detalló.

Recordó que en aquel entonces los azotes fueron verídicos, al grado de que su espalda quedó muy marcada.

Dijo que al momento de recibir los impactos no los sintió, pues una semana antes estuvo en largos períodos de oración.

—Espero que este proceso que estoy viviendo me haga ser una mejor persona, tener un trato más cercano con mis padres, esto nos va a permitir tener un cambio en nuestras vidas—, dijo.

Comentó que todas las mañanas hace ejercicio, corre para estar físicamente preparado y ensaya con un madero que su papá le construyó.

Alejandro Rubio es su guía espiritual y también le está ayudando.

—El representar a Cristo llega en un momento muy especial de mi vida, quizá en el que más requiero de su presencia y a través de este papel que me toca representar me hace un llamado junto con mi familia—,dijo.

Confesó que se sentía muy alejado de Dios, aunque participaba en misa, prefería hacer otras cosas que ir a la iglesia. Ahora, ha experimentado un cambio, tiene todo el ánimo, con toda la disposición y siente que ha regresado al camino.

—Los jóvenes tienen que abrir su corazón a Cristo, tienen que seguirlo sin el miedo al que dirán, hay que tener el valor para salir y predicar en lo que creemos—, aseguró.

También comentó que el papel de la Virgen María lo iba a representar su mamá, pero a última hora esta decidió no hacerlo, ya que no soportaría ver el dolor de ver a su hijo en la cruz.