Vocaciones a la baja

El padre José Gilberto Pérez Ceh, rector del Seminario Conciliar de Yucatán, advierte que la disminución en el número de vocaciones, es una realidad.

Al referirse si es real o cíclica esa “sequía” de vocaciones, el rector de la casa formadora de sacerdotes, explica que es cierto que en algunos momentos aumenta, en otros, baja, pero en “esta ocasión como que va bajando, bajando, y vemos que algo está pasando”.

Es cierto que se están realizando esfuerzos por la promoción vocacional pero hay muchas situaciones alrededor que son contrarias, plantea.

Los núcleos familiares son los que cada vez se dañan más, entonces, es difícil que surjan las vocaciones, expone.

El sacerdote recuerda que las vocaciones vienen de las familias, y por lo tanto hay que trabajar con estos núcleos, para comenzar el trabajo con los jóvenes, “para ofertar de alguna manera, las vocaciones, en cualquier tipo ya sea de vida religiosa, sacerdotal, incluso la vida laical, pero asumir esa responsabilidad que nos toca”.

El rector del Seminario atribuye la baja de vocaciones, a otros factores que se suman al daño que ha sufrido el núcleo familiar, como el mundo material, en lo que cuenta es lo que la persona puede palpar, tener, recibir materialmente.

“Pareciera que los valores espirituales quedan en un tercer, cuarto o quinto plano”, dijo.