Cansados

Los vecinos de la privada Candelaria del barrio de Santa Ana, cansados de los constantes robos que se han suscitado en la colonia, colocaron una lona de advertencia en contra de los delincuentes que se atrevan a invadir las propiedades privadas.

El callejón Candelaria se ubica entre la intercepción de las calles Nicaragua y Querétaro, colindando con el patio trasero del Seminario Diocesano, el cual tampoco se ha salvado de la delincuencia.

La lona dicta “Zona Protegida, Vecino Vigilante, Alto a la Delincuencia”, colgado en un tubo de metal a lo alto de un enrejado, con el fin de que sea observado por los delincuentes y lo piensen “tres” veces antes de entrar a la privada Candelaria a robar en los predios.

Los vecinos se dicen preocupados por las constantes alzas de robos a casas-habitación, los ladrones aprovechan el lote baldío que se ubica en la ex quinta Belén, para esconderse después de realizar algún tipo de fechoría, por lo que pidieron una mayor presencia policiaca.