Conoce el síndrome de la mujer maltratada

¿Qué le ocurre a una mujer que ha experimentado maltrato físico o psicológico en su relación? Puede experimentar el síndrome de la mujer maltratada, un término que acuñó Lenore E. A. Walker en su libro El síndrome de la mujer maltratada.

En este libro se aborda toda la sintomatología física y las consecuencias psicológicas que tiene haber vivido maltrato en una relación de pareja. Asimismo, también se hace una especial mención a la situación cuando hay hijos atendiendo a aspectos tan importantes como la custodia.

El síndrome de la mujer maltratada presenta unas características claras que es importante saber identificar. ¿La razón? Debe buscarse ayuda profesional lo antes posible para que esta sintomatología no empeore y afecte a la calidad de vida de la mujer que está padeciendo esto.

Síntomas corporales: insomnio, pérdida de peso, somatización de emociones (eccemas, migrañas, cólicos…).

Síntomas psicológicos: depresión, baja autoestima, sentimiento de culpabilidad, desesperanza y miedo.

Estos son algunos de los síntomas que presentan todas aquellas personas que sufren el síndrome de la mujer maltratada. No obstante, hay algunos puntos importantes que hemos considerado tratar individualmente. Veamos algunos de ellos para, después, ver los pasos para empezar a buscar ayuda.

La indefensión aprendida: Es un estado psicológico que presentan aquellas mujeres que han sido maltratadas. Se trata de un pensamiento nocivo que les impide tomar decisiones a su favor para salir de una situación en la que las están violentando o abusando.

Consideran que nada de lo que hagan influirá en el resultado: Es muy incapacitante, desesperanzador y es la razón por la que muchas mujeres no son capaces de salir de una situación de maltrato. Incluso, el hecho de no tratarlo puede llevar a otra relación similar.

Estrés postraumático: Cuando una mujer ha estado expuesta a una situación de maltrato repetida durante un largo periodo de tiempo, esto quiere decir que ha estado viviendo bajo un estrés constante. Esto ha provocado que, tras separarse o salir de esa situación, el estrés siga estando presente.

Esta respuesta de lucha y huida que tan importante es para la supervivencia, en las personas con síndrome de mujer maltratada se vuelve completamente desadaptativa. El estrés, el miedo y la ansiedad aparecerán en circunstancias que, para nada, hay que temer.

Algunas de las formas en las que podemos identificar este estrés postraumático es analizando las conductas de la mujer víctima de maltrato:

—Pesadillas y flashbacks que provocan sudoración, miedo y un aumento de las pulsaciones.

—Conductas evasivas de aquellos lugares o pensamientos que recuerden a la situación vivida.

—Hipervigilancia, sobre todo, cuando está en la calle porque cree que la persiguen.

—Dificultades para recordar características o momentos esenciales del evento traumático.