Migraña

Las crisis de migraña pueden ser precipitados por ciertos eventos, alimentos o cambios en su cuerpo. Estos eventos son conocidos como precipitantes o desencadenantes. Aunque los precipitantes no causen realmente migraña, le pueden hacer mas vulnerable a los ataques.

Puede ser de gran utilidad conocer estos hábitos de riesgo con el fin de poder tenerlos en cuenta en la vida cotidiana y así tratar de evitar las crisis de migraña. En este artículo te contaremos 5 hábitos que puedes estar realizando y desencadenando así la migraña. ¡Conócelos!

Ni todos los dolores de cabeza son migrañas, ni todas las migrañas cursan con dolores de cabeza. Una migraña es un dolor de cabeza recidivante, pulsátil e intenso que habitualmente afecta a un lado de la cabeza, aunque puede afectar a ambos.

El dolor empieza repentinamente y puede estar precedido o acompañado de otros síntomas visuales, neurológicos o gastrointestinales.

Hábitos que podrían estar desencadenando tus crisis de migraña

En un estudio con 200 pacientes con migraña, más del 90% de los pacientes identificaron por lo menos un precipitante asociado con sus migrañas: los más comunes son el estrés físico o emocional (77%), menstruación (72%), exposición a luz brillante o parpadeante (65%) y varios olores (61%).

1. Ingerir alcohol:

Una encuesta entre más de 2.000 personas reveló que muchas personas que sufren de migraña evitan el alcohol porque puede desencadenar los fuertes dolores de cabeza. El 78% de los pacientes que bebieron mencionaron al vino tinto como la bebida que podría desencadenar un ataque.

2. El estrés:

Quien padece ataques de migraña muestra una dificultad para adaptarse al cambio. Además, se sabe que tiene una predisposición a sufrir ansiedad. La gente que sufre ataques de migraña suele ser perfeccionista y exigente. Existe pues, una asociación clara entre migraña y ansiedad.

3. El sueño:

Aproximadamente la mitad de los pacientes con migraña manifiestan dificultad al dormir: el 38% duerme una media de 6 horas o menos por noche y existe, en coincidencia de este trastorno, un incremento significativo de la frecuencia y gravedad de las crisis de migraña, con un 71% de cefaleas al despertar.

4. La alimentación:

Investigaciones sugieren que los alimentos con mayor peligro son aquellos que contienen grandes cantidades de una clase de sustancias llamadas aminas biógenas.

Dos de estas aminas, la tiramina y la histamina, las más sospechosas, se encuentran en: carnes procesadas, cacahuates, quesos, etc.

5. Fumar:

Los resultados de las entrevistas desvelan que a partir de cinco cigarrillos diarios comienza la migraña.