Problemas

Es bien sabido que los efectos del tabaco sobre el corazón, al igual que sobre nuestros vasos sanguíneos o sobre el resto de nuestros órganos, son muy nocivos. El tabaquismo se relaciona con numerosas enfermedades cardiovasculares, diferentes tipos de cáncer e innumerables patologías.

En el mundo existen, actualmente, mil cien millones de fumadores. El tabaco constituye la principal causa de muerte evitable; alrededor de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco y, por desgracia, no todos son fumadores directos.

Además, los científicos afirman que (al fumar) el riesgo de morir de una enfermedad cardiaca aumenta entre un 18 y un 30%. De hecho, no hace falta fumar demasiado para ello. Estos datos estadísticos están calculados con personas que fuman en torno a 10 cigarros al día.

No obstante, aunque se estén fomentando las campañas de divulgación sobre lo perjudicial que resulta fumar, poca gente conoce cuáles son los efectos del tabaco sobre el corazón.

Los efectos del tabaco sobre el corazón varían según el número de cigarros que se fumen diariamente. Del mismo modo, también depende de cuánto tiempo se mantenga este hábito. No obstante, fumar siempre es nocivo, aunque se haga en pequeñas cantidades.

Igualmente, no ser fumador, pero rodearse de alguien que sí lo es provoca efectos perjudiciales típicos del tabaco sobre el corazón. En primer lugar, debemos de saber que un fumador tiene tres veces más riesgo de sufrir una patología coronaria que un no fumador.

Las arterias coronarias son las que se encargan de llevar sangre oxigenada al corazón. El tabaco hace que estas arterias tengan más tendencia a obstruirse. Hay estudios que relacionan el hecho de dejar de fumar con una menor posibilidad de volver a sufrir un infarto por esta situación.

Además, el tabaco acelera la frecuencia cardiaca. Es decir, aumenta el ritmo con el que late nuestro corazón. Esto puede ocasionar que el latido sea menos eficaz, porque el corazón no tiene tiempo de llenarse completamente en cada latido.

Del mismo modo, puede provocar, además de una aceleración, una alteración en sí del ritmo. Es otro efecto del tabaco sobre el corazón: se producen arritmias cardiacas, que también perjudican al órgano.