Trabaja

Si conoces “la teoría de los tres ochos” sabrás que lo ideal sería disponer de una jornada de trabajo de 8 horas que te permitiera tener 8 horas de ocio y 8 horas para dormir.

Pero esto no siempre se cumple. Están las horas extra, el tiempo que se pierde en desplazamientos o en jornadas partidas que te hacen perder, a veces, horas valiosas.

Los expertos en psicología del trabajo suelen distinguir 3 tipos de perfiles a la hora de afrontar el trabajo y los complejos contextos que te envuelven. Son los siguientes.

1. Las personas que odian su trabajo:

Ocurre cuando aparecen factores como una mala dirección que no valora a los trabajadores y los “explota”. También hay entornos donde la competitividad o la presión de los compañeros provocan que las personas vayan al trabajo molestos, con estrés e incomodidad.

2. Los que cumplen con su trabajo:

En esta parte está la gran mayoría de la población. Trabajar es, al fin y al cabo, una necesidad y obligación. Por tanto, intentan hacerlo bien.

No obstante, caen en cierta resignación donde no dejan de soñar con una vida mejor o que les toque la lotería.

En ocasiones, debido a la rutina o a falta de motivación, van perdiendo su energía vital.

Puede aparecer el estrés y la ansiedad porque no hay satisfacción.

El trabajo llega a ser al final un trámite. No es algo que nos define y que nos hace sentirnos útiles u orgullosos de nosotros mismos. A pesar de que existen muchas diferencias interindividuales, mucha gente puede acabar sufriendo depresiones por estas causas.

3. Los que aman lo que hacen:

En este colectivo están quienes han hallado un propósito vital que les define y que les identifica. Para ellos, trabajar no es una obligación sino su sentido personal.

Con su labor promueven su propia satisfacción y mejoran la calidad de vida de los demás. Han tenido la suerte de encontrar un medio que valore sus capacidades.

Esta dimensión es un aspecto que todos deberíamos descubrir y encontrar los medios para poder llevarlo a cabo.

Los trabajadores del futuro: los knowmads.

—El knowmad puede ser una persona joven o madura. Sabe que tiene habilidades que pueden ser de utilidad a los demás y desea transmitirlas.

—Entiende que su trabajo debe ser su pasión, pero lo lleva a cabo de forma independiente, sin tener un estamento o una dirección encima de él.

—Le gusta la gente y “conectar” con ella, ya sea personalmente o a través de las nuevas tecnologías. En este medio suele ser idóneo para desarrollar su trabajo.

—El knowmad valora su libertad, transforma la información en conocimiento y es versátil. Siempre aprende, es inquieto y no teme al fracaso, porque lo considera un modo de aprender.

Es un enfoque que nos enseña a buscar nuevas posibilidades de empleo. Debes trabajar en un contexto donde lo que se pretende es, ante todo, trabajar para ser felices.